lunes, 7 de junio de 2010

Dieciocho


Una semana después estaba todo armado para que Sixto de una explicación a determinadas personas que podían llegar a iniciar aquello. Lo único que había sido solicitado era un pizarrón y unos guardapolvos, uno para cada asistente, Sixto se peinó la raya bien para el costado.
Para empezar se paró frente al reducido auditorio, en una sala de una escuela que tenía las ventanas rotas y la fachada desgastada, elegida adrede para incentivar a los ausentes. Aquello estaba ocurriendo allí. La primera y única exposición al respecto fue la siguiente.
Todo lo que será pronunciado ahora ya existía, todos Ustedes aquí presentes ya habían visto la imagen que ahora están viendo, de diferentes maneras, quizás alguno lo recuerde, estoy seguro de que es imposible que esto no le pase a alguno de Ustedes, esa es la prueba que tengo para ofrecerles, si su memoria sabotea lo que estoy diciendo entonces saboteen sus memorias, esto ya ha pasado para todos nosotros. Habiéndonos puesto de acuerdo con aquello voy a insistir con una forma de comprender las cosas ya reiterada tantas veces que hasta se torna repetitivo decirlo aquí, y que precisamente por eso es imposible que no lo haga presente en esta situación que hemos podido generar. Sixto dibujó dos puntos prolijos, alejados a una distancia mediana el uno del otro, a la misma altura del piso. Una línea recta que pretenda unir dos puntos cualquiera en una superficie con o sin profundidad tendrá como trayectoria primera una línea recta. Y eso debe ser destruido. Y comenzó a trazar una línea que daba vueltas por todo el pizarrón, vueltas innecesarias y deformadas, una de las curvas hizo un dibujo, y por fin, después de un trayecto demasiado largo, llegó al punto receptor, al destino. El punto de llegada es llamado destino solamente cuando hemos llegado hasta alli, y solo por eso. Cada persona tiene un punto al que debe llegar, esto es así porque a algún lado nos movemos, el punto es evitar perdernos de explorar todo aquello que queda por los distantes alrededores del lugar al que tenemos que ir, es decir los caminos aleatorios e irreales desde el sentido de lo común. Esta posibilidad de recorrido implica la exploración desmedida, es decir que recupera la positividad del concepto de distancia, pero sobre todo implica un mensaje para nuestra propia percepción, un mensaje que algún día será decodificado, queremos encontrar. Esta predisposición que supera el concepto productivo de eficiencia y plantea el concepto explorador de camino, relacionado íntimamente con la capacidad de creación, utilizando como herramienta el ahora a través de su recuperación situacional, nos propone una actitud contemplativa, cada lugar tiene algo que puede ser visto, en cada punto existe la posibilidad de acercarnos a todos los puntos, cada existencia encierra la posibilidad de todas las existencias. Pero para que eso ocurra las puertas deben ser abiertas desde dentro, eso es lo que debemos generar. No debemos pedir permiso. Nuestra actitud tiene que ser de respeto. Ábrenos. La figura sugerida es la del hachazo en la cabeza. Déjanos pasar. No lo pido a los gritos o con prepotencia, es un pedido justo, y en ello descansa el tono de mi voz, desesperado en algún momento, con pasión, a los gritos, sin piedad, debe ser pronunciado con sufrimiento y alegría. Queremos pasar. Entregaremos nuestras costumbres y nuestros sentidos y se nos darán nuevos, entregaremos nuestras artes y nuestras ciencias, y se nos darán nuevas, entregaremos nuestras vidas, y despertaremos. A partir de este momento tendremos que recuperar el concepto de existir practicándolo, exploración constante, el abordaje de lo infinito, como imposibilidad, se planteará como forma de vida. Lo imposible será sentido. Y practicado.
Alguien tiene alguna pregunta para hacer? Si, como vamos a hacer para vivir? En cuanto empecemos perderemos nuestros trabajos. Eso es probable, salvo que Usted permita con lo que genere la necesidad en su entorno, es esto una apuesta a todo o nada. Si fracasamos lo haremos con nuestra forma de vida, si vencemos no seremos nada. Intrascendentes. Geométricos. A demás aquí la violencia no es bienvenida, hay que aprender a generar dialogos, aun cuando el otro no sepa que podría escuchar. Quien más? Supongamos que incorporo el concepto de práctica, así como aquí está planteado, a la vida cotidiana, a cada acción de mi vida, eso debería ser explicado a los demás? Sí, pero de una manera que no puedan comprenderlo en primera instancia. Eso no debe ser entregado, sino alcanzado. Pero, entonces no sería mejor insinuarnos desde lo cotidiano más que transformar incluso la continuidad de las costumbres, sería como ir regando explosiones significativas por las personas que nos crucemos. Sobre los métodos y las formas que quieran ser utilizados nada hablo, la importancia es que cada uno sepa lo que está haciendo con su forma de mirarse, con lo que sepa de sí, en esa medida todo lo que suceda aparecerá diferente, concepto de creación, y desde allí existirá un proceso en el cual las prácticas comenzarán a revitalizarse, encontrando tangentes, aquí esta palabra implica la línea de posibilidades que se desprende de una fisura. Quien más? Yo, en la medida en que aquellas prácticas, por la energía que despliegan, por las consecuencias que consiguen, por la dislocación que provocan, empiecen a ser reproducidas, deberíamos transmitir su significado o sentido? No, aquella pregunta, para quien la encuentre frente a la exposición, quedará latente, ¿cúal es el sentido del absurdo? y por lo que estamos haciendo en este momento, así como a nosotros mismos, como a quien lea estas palabras, lo practicado fermentará sobre nuestras cabezas generando espacios o distancias que serán puertas para dejarnos encontrar por las respuestas correctas. Viviremos para encontrar. Y seremos encontrados. La principal fuente de transmisión será aquella incertidumbre, y cuando alguien intente unir los puntos, o intente comprender, o se vea seducido a formular alguna pregunta al respecto, entonces habremos conseguido iniciar una movilización al interior de sus categorías cognitivas y la relación existente entre sus conceptos, esto llevará a cada persona a un lugar, ese lugar estará determinado por las palabras que posea cada uno, y los tiempos serán aquellos que deban ser. Yo tengo otra pregunta, no sería eso como una falta ética? No sería incorrecto insertar preguntas en el ámbito de cotidianidad de una persona que sabemos podría destruir su forma de existir sin siquiera preguntarle si quiere hacerlo o ofrecerle un asesoramiento adecuado o contención de algún tipo? Hubo risas frente a esta pregunta. No, no existe falta ética, eso ya fue revisado. Lo que hacemos es predicar con lo que somos. Eso ya existía dentro de la sabiduría, así que es válido. Aquellas preguntas que sean generadas serán contestadas por la vida misma y no por nosotros, salvo en los escasos casos en los que alguien pueda romper la barrera de lo no pronunciado y acercarse a hablar. Lo que probablemente ocurra es que hablen de forma clara con los demás pero con nosotros utilicen formas de conversación que aborden temas desde la distancia, desde el hablar de otra cosa o persona hasta el no saber cómo hablar. Es también muy probable que, si debe ser necesario, cuando aquellas preguntas que hemos generado se desplieguen sobre conversaciones en los que las respuestas correctas no aparecerían salvo que nosotros estemos presentes, y si quien genero la pregunta no esta alli, que aparezcamos, pero en la memoria de la persona, cuando recupere aquella situación en la que habló claramente pero la respuesta no apareció, lo cual implicaría, para cada uno de nosotros, una memoria efímera de aquello que hemos hecho al modificar el mundo memoria, ese tipo de recuerdos de lo sucedido pero que no hemos hecho de cuerpo materia pueden pasar, para que aprendamos a comprender todo lo que ello implica deberá pasar un tiempo interior determinado, eso en cada caso quedará definido según la persona.
Alguien tiene alguna otra pregunta? Sí, que pasa si tomamos todo esto como una presentación o imagen y no le damos espacio en nuestras prácticas?. Lo que quiero preguntar es que sucedería si esta relación entre Usted y el conjunto que implica el nosotros asume la distancia como una forma o posibilidad de que esto sea una representación más que una propuesta. Qué pasaría si esto queda encerrado aquí? Sixto Solar comprendía lo que le estaban preguntando, él no estaba actuando, hablaba con la verdad, sinceramente quería que lo escuchen, que lo lean intentando dejarse modificar por lo que estaba diciendo, pero aquello no podía ser dicho, no se puede pedir. Mire, aquí sucederá lo que deba suceder. Si somos nosotros los que podemos hacer que eso ocurra o no, no soy quien puede saberlo, sino el tiempo. De hecho el tiempo estuvo aquí y se lo confirmó a todos Ustedes, así que asumo esa pregunta como una duda que Usted deberá resolver a su debido tiempo. Al margen de esto, quizás lo que nosotros tenemos para decir no deba ser dicho por algún motivo que excede a nuestra comprensión, en ese caso eso debería ocurrir. Eso implicaría dejar solamente botellas con notas en el mar que algún día serán leídas por alguien más, tal vez este no sea el tiempo para lo que estamos diciendo. Yo no puedo decirles lo que deben hacer. Eso sí sería una falta ética, pero que algo puede pasar es real, a partir de allí queda en la consideración de cada uno que esto los empape o los esquive. Quizás Usted no deba estar aquí sentado escuchando, y esa sea la forma de mirar desde la cual hablará de lo que aquí pasa, de lo que esto le genera y eso que Usted dirá será entonces necesario para las personas con las que Usted hablará, la cantidad de consecuencias no puede ser calculada desde el abarcar las posibilidades, sino desde la proposición realizada. Esto quiere decir, y es muy importante, no podemos pensar las situaciones que planteamos en función de las consecuencias que puedan llegar a suceder, lo que podemos hacer es meditar sobre lo que planteamos para conocer su concordancia.
Alguien le dijo a Sixto, una última pregunta. Esa afirmación acaba de condicionar la posibilidad de los demás de seguir hablando, es Usted un prepotente. Hubo otra vez risas, pero fingidas. Hable. Como podemos estar seguros de que algo debe cambiar? Mire, en primer lugar el cambio es constante. Pero aparte de eso le pido que mire la ignorancia, la miseria, el hambre, la guerra, la paz, la peste, el frío. Mire por favor las ventanas, se da cuenta? Los vidrios están rotos, y esto es una escuela. Se da cuenta? Fin de la exposición, les pido amablemente de que se retiren. Sixto Solar se quedó borrando el pizarrón mientras todos los presentes se quitaban los guardapolvos y los dejaban sobre el escritorio. Sus ropas, debajo de la homogenización pretendida eran de lo más variadas. Habría mujeres presentes, pero Sixto Solar no respetó la cuestión de géneros al expresarse, y debemos aquí la mayor de las fidelidades a lo acontecido.

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